La iluminación en fotografía es muy importante ya que sin luz no podría existir. Una iluminación básica consiste en el uso de tres luces: principal, relleno y contra.
- Luz Principal: es la fuente más potente, la de más intensidad, y fija la colocación de las demás.
- Luz de Relleno: se suele situar al lado contrario de la luz principal, aunque no tiene por qué ser así y sirve para disimular las sombras producidas por la principal.
- Luz de Contra: crea un halo detrás del elemento a fotografiar y esto ayuda a darle volumen separándolo del fondo.
Si se quiere que el fondo no quede muy oscuro, se puede iluminar con una luz suave, para que no desvíe la mirada del objeto protagonista de la fotografía.